Hay artistas que saben tocar las fibras más profundas de nuestro ser, hombres que, con sus palabras, con sus versos, con el delicado rozar de las cuerdas de una guitarra, nos llevan hasta universos emocionales que no conocíamos, o a los que no nos es posible llegar con facilidad: nos turban, nos conmueven, nos hacen sentir pasión profunda, odio, amor, rencor, tristeza, todo esto conjugado en tonadas, es breves palabras, en frases que resuenan con nosotros y que, en cierta medida, nos pertenecían incluso antes de ser pronunciadas. Es el caso, por ejemplo, de Atahualpa Yupanqui, uno de los más importantes cantantes folkloricos de Argentina. Es por ello que en Frases de la Vida hemos querido dedicarle este artículo a las frases de Atahualpa Yupanqui, capaces de conectarnos con lo más profundo de la emoción humana.

Nacido en 1908, Héctor Roberto Chavero, mejor conocido como Atahualpa Yupanqui, fue uno de los cantautores y poetas más famosos de Argentina durante el siglo XX. Su música no sólo trascendió su tiempo, sino también sus límites geográficos, tanto así que en 1986 fue condecorado en Francia como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. Pero no fue dicha condecoración lo que lo hizo grande, sino él mismo, sus canciones, sus letras, esas frases de Atahualpa Yupanqui que nunca olvidaremos. Factores que hicieron de este compositor argentino un hombre admirado internacionalmente.

Humilde, sencillo, tranquilo, propio de la gente, Atahualpa ha sido uno de los mayores representantes de la música argentina, de aquella cultura que se hermana con muchas otras y que tanto sentimos en nosotros mismos. Un hombre de su pueblo y, por lo tanto, un hombre de mundo. Estas frases de Atahualpa Yupanqui te fascinarán, pues son, en sí mismas, una obra de arte capaz de atraparnos profundamente. ¿Listo para conocer sus mejores frases? ¡Vamos a ello!

Las mejores frases de Atahualpa Yupanqui

1. Siempre he pensado que nada es mejor que viajar a caballo, pues el camino se compone de infinitas llegadas. Se llega a un cruce, a una flor, a un árbol, a la sombra de la nube sobre la arena del camino; se llega al arroyo, al tope de la sierra, a la piedra extraña. Pareciera que el camino va inventando sorpresas para goce del alma del viajero.

2. La guitarra con toda su luz, con todas las penas y los caminos, y las dudas. ¡La guitarra con su llanto y su aurora, hermana de mi sangre y mi desvelo, para siempre!

3. Así, en infinitas tardes, fui penetrando en el canto de la llanura, gracias a esos paisanos. Ellos fueron mis maestros. Ellos, y luego multitud de paisanos que la vida me fue arrimando con el tiempo. Cada cual tenía su estilo. Cada cual expresaba, tocando o cantando, los asuntos que la pampa le dictaba.

4. Yo tengo tantos hermanos que no los puedo contar. Gente de mano caliente por eso de la amistad, con uno lloro, pa’ llorarlo, con uno rezo pa’ rezar. Con un horizonte abierto que siempre está más allá. Y esa fuerza pa’ buscarlo con tesón y voluntad.

5. No sé si soy creyente. Cuando le preguntaban eso mismo a mi padre, él respondía, en broma, que era dudante. En lo que hace a mí mismo, no soy religioso. Tengo por ahí algún sarampión místico que repentinamente me inquieta.

6. Qué bello nombre es tu nombre, Uruguay. Nombre para la fruta jugosa de la Patria. Alto nombre apretado de fuerza y de pureza como la luz y el aire que posa entre los árboles. ¡Qué bello nombre es tu nombre, Uruguay!

7. Cuando se abandona el pago y se empieza a repechar, tira el caballo adelante y el alma tira pa´atrás.

8. Sí, la tierra señala a sus elegidos. El alma de la tierra, como una sombra, sigue a los seres indicados para traducirla en la esperanza, en la pena, en la soledad. Si tú eres el elegido, si has sentido el reclamo de la tierra, si comprendes su sombra, te espera una tremenda responsabilidad. Puede perseguirte la adversidad, aquejarte el mal físico,empobrecerte el medio, desconocerte el mundo, pueden burlarse y negarte los otros, pero es inútil, nada apagará la lumbre de tu antorcha, porque no es sólo tuya.

9. Los días de mi infancia transcurrieron de asombro en asombro, de revelación en revelación. Nací en un medio rural y crecí frente a un horizonte de balidos y relinchos.

10. La música es una de las cosas que puede salvar al mundo, porque un hombre que busca y encuentra y se solaza horas y días y años y años luz, a través de generaciones, con la belleza, ¿qué otra cosa puede querer que un mundo mejor? 

11. No le tengo miedo a la muerte, a lo que sí le tengo respeto es al trance, el ir hacia allá. Confieso que tengo curiosidad por saber de qué se trata.

12. Andaré por los cerros, selvas y llanos toda la vida arrimándole coplas a tu esperanza, tierra querida.

13. Las penas y las vaquitas se van por la misma senda. Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas.

14. Decía mi mamá: Hay cosas que no se compran en la botica de la esquina. Hay que hacer la enorme y costosa diligencia de adquirirlas con el espíritu, y eso cuesta.

15. Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión.

16. Cuando inclino la cabeza para esconder una lágrima, estoy viviendo y muriendo lo que ordena la guitarra.

17. Me duele tanto el silencio por lo mucho que perdí. Que no se quede callado el que quiera ser feliz…

18. Los pueblos, los hombres se enfrían por ausencia de espíritu. Pero estamos nosotros, con pedernal y yesca, con melodías y cantares, poemas y reflexiones, alto desvelo y sueños de todo tipo, para entibiar las horas de aquellos que no quieren congelarse todavía.

19. Mi padre era poco amigo de explicaciones. Pienso que tal vez prefería enfrentarme al paisaje, a los hombres, a las cosas que pueden ayudar a entender la vida, para que poco a poco yo sacara mis propias conclusiones. Tenía, sí, el buen tacto de no ofrecerme espectáculos vulgares. Muchas veces, con una mirada o una palabra, me ordenaba alejarme de gentes que él no consideraba oportunas o dignas para mis ojos.

20. Y al llegar el final, tendrán su premio, nadie los nombrará, serán lo anónimo, pero ninguna tumba guardará su canto.

21. Ser solamente el eco de un canto apenas acorde que señala a sus hermanos, la libertad del espíritu.

22. Vengo de un mundo lleno de caminos, montaña, selva, mar, prado y arena. ¡Traigo una sed de paz, tan infinita!.Hazme un nido de amor para mi pena.

23. No me gusta que me confundan. En mi país hay grandes escritores y poetas. Yo, a veces, le arrimo el bochín a la poesía. Es sólo una arrimada. No me comparen. Pegar un grito en el cerro no es acercarse al sermón de la montaña.

24. Yo siempre fui un adiós… Un brazo en alto, un yaraví quebrándose en las piedras cuando quise quedarme vino el viento vino la noche y me llevó con ella.

25. Si un trovador me pidiera un poquito de luz para su vida, toda la selva en fuego convertida para su corazón yo le ofreciera.

26. Soy un cantor de artes olvidadas que camina por el mundo para que nadie olvide lo que es inolvidable: la poesía y la música tradicional de Argentina.

27. La guitarra es para mí un poco el templo donde yo entro a rezar. Cuando yo necesito musitar mi salmo profundo, voy a la guitarra. Por supuesto, no voy a tocar chacareras, que me encantan, ni gatos. La chacarera en Santiago del Estero, la zamba en Tucumán y el estilo en la provincia de Buenos Aires, para mí eso configura toda una atmósfera tradicional y hermosa. Pero para rezar, la vidala. Y la hora no importa, las nueve o las tres de la mañana y no necesito el estímulo del vino, ni de amigos. Respondo al reclamo interior, al «cascabel», como lo llamaba Ortega y Gasset: cuando se agita dentro de uno el cascabel, es cuando se necesita andar ese camino para ver qué rebaño lo anda buscando.

28. Pasa tu zamba por la noche oscura, y el eco de tu voz en la llanura sigue buscando luz y primavera.

29. Yo me voy con mi destino pa’l lado donde el sol se pierde tal vez alguno se acuerde que aquí cantó un argentino.

30. Yo camino por el mundo. Soy pobre. No tengo nada. Sólo un corazón templado, y una pasión: la guitarra. 

¿Qué te han parecido estas frases de Atahualpa Yupanqui? ¿Cuál de todas ha sido tu preferida? Y, ¿conoces otras frases de este gran compositor argentino que debamos incluir en nuestra lista? Déjanos tu opinión en los comentarios, ¡estaremos deseando leerte!

 

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