50 Frases de Los Miserables | La justicia en páginas
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Aunque popularmente asociamos “Los Miserables” con la película protagonizada por Hugh Jackman, Anne Hathaway, Amanda Seyfried y Eddie Redmayne entre otros, “Les miserables”, su título original, es una obra escrita por Víctor Hugo, uno de los autores más influyentes de Francia. Hoy tendrás la oportunidad de conocer más acerca de la obra, de su adaptación cinematográfica y, por supuesto, podrás leer algunas de las frases de Los Miserables que han marcado esta popular historia.

“Los miserables” es una novela que fue publicada en el año 1862. A pesar de su antigüedad, hoy en día son muchas las personas que continúan leyendo cada una de sus más de mil páginas, debido a la interesante historia que está plasmada en ellas, motivo por el cual las frases de Los Miserables son tan relevantes. Víctor Hugo, el autor de dicha novela, tuvo influencias políticas, poetas e intelectuales, las cuales pueden evidenciarse en el libro.

A lo largo de la lectura de “Los miserables” podemos viajar por un contexto donde la ley, la política, la religión, el bien y el mal forman parte fundamental. Cada personaje representa algunos estereotipos de la época en cuestión, permitiéndonos no solo entretenernos con la novela, sino también aprender acerca de cómo sucedían las cosas a partir del año 1810. La popularidad de la obra permitió que diversas adaptaciones artísticas empezaran a producirse. De hecho, la primera adaptación cinematográfica que se realizó fue en el año 1958, en la misma Francia.

Ahora que sabes un poco más acerca de lo que trata esta novela y cuál ha sido su impacto tanto a nivel histórico como audiovisual, ¿estás listo para leer algunas frases de Los Miserables? A continuación te presentamos un recopilatorio de 50 frases de Los Miserables que seguramente te harán recordar aquellas palabras pronunciadas por los personajes de esta importante obra.

50 Frases de Los miserables | Una de las novelas más influyentes del siglo XIX

1. Lo que de los hombres se dice, verdadero o falso, ocupa tanto lugar en su destino, y sobre todo en su vida, como lo que hacen.

2. No preguntes su nombre a quien te pide asilo. Precisamente quien más necesidad tiene de asilo es el que tiene más dificultad en decir su nombre.

3. Llamar caballero a un presidiario es dar un vaso de agua a un náufrago de la Medusa.

4. Ser ciego y ser amado es, en este mundo en que nada hay completo, una de las formas más extrañamente perfectas de la felicidad.

5. El presidio hace al presidiario.

6. En vano tallamos lo mejor posible ese tronco misterioso que es nuestra vida.

7. Ciertas personas son malas únicamente por necesidad de hablar. Su palabra necesita mucho combustible y el combustible es el prójimo.

8. La felicidad suprema en la vida es el convencimiento de que nos quieren por nosotros mismos o, mejor dicho, pese a nosotros mismos.

9. ¡Qué fácilmente la ambición se oculta bajo el nombre de vocación, de buena fe, tal vez y engañándose a sí misma, cándida como es!

10. La probidad, la sinceridad, el candor, la convicción, la idea del deber son cosas que en caso de error pueden ser repugnantes, pero aún repugnantes, son grandes.

11. La despiadada y honrada dicha de un fanático en medio de la atrocidad conserva algún resplandor lúgubre, pero respetable.

12. La sociedad es culpable de no dar enseñanza gratis.

13. El culpable no es quien ha cometido el pecado, sino aquel que ha hecho la sombra.

14. El éxito es una cosa bastante fea, su falso parecido con el mérito engaña a los hombres.

15. Los niños aceptan enseguida y con naturalidad la alegría y la felicidad, pues ellos son por naturaleza la felicidad y la alegría.

16. Se estremecía de gozo, sentía dolores de parto como una madre y no sabía qué era aquello, pues esa vibración tan grande y extraña de un corazón que empieza a amar es muy misteriosa y muy dulce.

17. El miedo es mudo.

18. Hay en este mundo dos seres que notan la misma sacudida hondísima: la madre que vuelve a encontrar a su hijo y el tigre que vuelve a encontrar a su presa.

19. Creyendo que no era amado, no amaba.

20. Nada mejor que el sueño para engendrar el porvenir.

21. La utopía de hoy es carne y hueso de mañana.

22. La vida, el sufrimiento, la soledad, el abandono, la pobreza, son campos de batalla que tienen sus propios héroes, héroes oscuros, a veces más grandes que los ilustres.

23. Hay padres que no quieren a sus hijos, pero no hay un solo abuelo que no adore a su nieto.

24. Todo el que haya amado sabe las acepciones resplandecientes que contienen las cuatro letras de esta palabra: Ella.

25. En tiempo de revolución, la miseria es a la vez causa y efecto.

26. ¡Qué triste está el alma cuando está triste por el amor!, ¡qué vacío tan inmenso es la ausencia del ser que llena el mundo!

27. Los que padecen porque aman, aman más aún.

28. El trabajo más rudo es el robo. Créeme, no emprendas la penosa profesión del perezoso, no es cómodo ser ratero.

29. Morir de amor es vivir.

30. En cierto grado de miseria se apodera del alma una especie de indiferencia espectral y se ve a los seres como a ánimas en pena.

31. El hombre es más profundo que el pueblo.

32. Es una extraña pretensión del hombre querer que el amor conduzca a alguna parte.

33. Es un error creer que la pasión, cuando es feliz, conduce al hombre a un estado de perfección. Lo conduce simplemente al estado de olvido.

34. Llegará el día en que todo será concordia, armonía, alegría y vida. Para que llegue ese día nosotros debemos morir.

35. Venzamos, o seamos vencidos, vamos a hacer una revolución.

36. Bajo el punto de vista político, no hay más que un solo principio: la soberanía del hombre sobre sí mismo.

37. El derecho al alfabeto, por ahí se debe empezar.

38. La pupila se dilata en las tinieblas y concluye por percibir claridad, del mismo modo que el alma se dilata en la desgracia y termina por encontrar en ella a Dios.

39. El llanto es una de las formas de la suprema dicha.

40. El primer paso no es nada, el último es el difícil.

41. Hay siempre en el pensamiento cierta cantidad de rebelión interior.

42. No hay mejor carcelero que uno mismo.

43. ¡Qué terrible es ser feliz! Está uno tan contento, y eso le basta, como si la única meta en la vida fuera ser feliz, y se le olvida la verdadera, que es el deber.

44. Es grata la vida en compañía de las personas que uno quiere.

45. Nada importa morir, pero no vivir es horrible.

46. En el mundo no hay nada más importante que amar.

47. El primer paso no es nada, el último es el difícil.

48. Convierte la idea en un torbellino.

49. La primera justicia es la conciencia.

50. La juventud es la sonrisa del porvenir ante un desconocido que es ese mismo porvenir.

Con estas 50 frases de Los Miserables puedes tener una idea general de lo que trata la obra, en caso de que aún no la hayas leído. Si ya lo hiciste, escríbenos en la sección de comentarios qué te pareció esta novela y, por supuesto, no olvides indicar cuál o cuáles fueron las frases de Los Miserables que más te gustaron y por qué. ¡Te leeremos lo más pronto posible!

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