140 Frases de Montaigne | El sabio filósofo de palabras certeras
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Estas frases de Montaigne son fruto de uno de los filósofos y políticos más importantes de su tiempo. Aunque sus contemporáneos lo apreciaron más en su faceta política (fue alcalde de Burdeos y mediador entre católicos y protestantes) sus Ensayos fueron determinantes para convertir a la no ficción en un nuevo género literario. Tras su muerte, los escritos de Montaigne fueron ganando más y más fama y adeptos. Así, influenció a otras personalidades de la talla de Francis Bacon, Rousseau… ¡e incluso Isaac Asimov!

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Montaigne nació en 1533 y tuvo una infancia curiosísima. Su padre trazó todo un plan educativo para convertir a su hijo en una de las personas más cultas de su país. Los primeros tres años, el pequeño Montaigne los pasó en compañía de gentes humildes, sin ninguno de los lujos de los que gozaba el resto de su familia, para hacer que el niño sintiera empatía y conociera de primera mano la vida de la mayoría de la sociedad. Al cabo de esos tres años, su padre se empeñó en que su lengua materna fuera el latín. ¡Incluso prohibió a los criados que le hablaran en cualquier otro idioma! Sin duda, una educación así justifica que las frases de Montaigne nacieran en la biblioteca del filósofo, donde se encerró a escribir durante diez años.

140 Frases de Montaigne, el sabio filósofo con palabras como dardos.

1. Saber mucho da ocasión de dudar más.

2. La cobardía es la madre de la crueldad.

3. Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable.

4. Mi espíritu se niega a caminar si las piernas no lo llevan.

5. Una cabeza bien formada será siempre mejor y preferible a una cabeza muy llena.

6. Yo no cito a otros más que para expresar mejor mi pensamiento.

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7. Saber de memoria no es saber: es tener lo que se ha dado a guardar a la memoria.

8. Tantos millones de hombres enterrados antes que nosotros nos animan a no temer al ir a encontrar tan buena compañía en el otro mundo.

9. Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.

10. Lo que hay que preguntarse es quién es mejor sabio, no quién es más sabio.

11. La razón es como una olla de dos asas; se la puede coger por la derecha o por la izquierda.

12. Fluctuamos entre los más diversos pareceres; ni queremos nada con entera libertad, ni de un modo, absoluto ni constante.

13. Es más fácil escribir un poema insignificante que comprender uno bueno.

14. La principal ocupación de mi vida es pasarla lo mejor posible.

15. Tú no te mueres porque estás enfermo, te mueres porque estás vivo.

16. No existe el presente: Lo que así llamamos no es otra cosa que el punto de unión del futuro con el pasado.

17. Muchas veces es mejor perder la viña que pleitear por ella.

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18. Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.

19. Gobernar una familia es casi tan difícil como gobernar todo un reino.

20. Hablo sobre el papel como hablo con el primero que encuentro.

21. La prueba más clara de sabiduría es una alegría continua.

22. La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo.

23. Encuentro más soportable estar siempre solo que no poderlo estar nunca.

24. Incluso en el trono más alto, uno se sienta sobre sus propias posaderas.

25. La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos que declare contra nosotros.

26. La senectud nos traza más arrugas en el espíritu que en el rostro.

27. Nadie está libre de decir estupideces, lo grave es decirlas con énfasis.

28. Siempre he observado que para triunfar en la vida hay que ser entendido, pero aparecer como tonto.

29. Prohibir algo es despertar el deseo.

30. Dejemos que la naturaleza actúe a su aire; ella conoce su oficio mejor que nosotros.

31. Encuentro tanta diferencia entre yo y yo mismo como entre yo y los demás.

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32. El mejor matrimonio sería aquél que reuniese una mujer ciega con un marido sordo.

33. Si no acaba con la guerra, no es una victoria.

34. Todos los días van hacia la muerte, el último la alcanza.

35. Mil rutas se apartan del fin elegido, pero hay una que llega a él.

36. La grande y gloriosa obra maestra del hombre es vivir de modo conveniente. Todo lo demás, reinar, atesorar, edificar, no son más que pequeños apéndices y adminículos a lo sumo.

37. Del mismo papel en que el juez ha escrito una sentencia contra un adúltero rasgará un pedazo para escribir unas líneas amorosas a la esposa de un colega.

38. Lo más maravilloso del mundo es saber cómo pertenecer a uno mismo.

39. Toda persona honrada prefiere perder el honor antes que la conciencia.

40. La curiosidad se pone pegas a sí misma muchas veces, como también lo hace la grandeza y la potencia.

41. A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.

42. Cada cual llama barbarie a lo que no forma parte de su costumbre.

43. Cada virtud necesita un hombre; pero la amistad necesita dos.

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44. La sabiduría tiene sus excesos, y no tiene menos necesidad de moderación que la locura.

45. La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad.

46. Las cosas más gratas en el mundo son los pensamientos agradables. El gran arte de la vida consiste en tener tantos de aquellos pensamientos como sea posible.

47. La amistad es el más alto grado de perfección de la sociedad.

48. Por hermoso y gallardo que seáis, si una mujer os rechaza, no deduzcáis inmediatamente que ella posea una castidad inviolable; no se podría asegurar que el mozo de muletas deje de tener mayor suerte.

49. Nada parece tan verdadero que no pueda parecer falso.

50. Nada hay de bárbaro ni de salvaje en esas naciones; lo que ocurre es que cada cual llama barbarie a lo que es ajeno a su costumbre.

51. No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo.

52. Se debe viajar para conocer el espíritu de los países que se recorren y sus costumbres y para frotar y limar nuestro cerebro con el de los demás.

53. Lo que sucede es que debemos vivir con los vivos.

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54. Solamente trabajamos para llenar la memoria, dejando vacías la inteligencia y la conciencia.

55. Prefiero ser inoportuno e indiscreto antes que adulador y taimado.

56. A medida que el hombre exterior se destruye, el hombre interior se renueva.

57. No hay que dejar al juicio de cada quien el conocimiento de su deber; hay que señalárselo, no dejarlo escoger; si no, según su imbecilidad y la variedad infinita de nuestras razones y opiniones, nos forjaríamos deberes que nos llevarían a comernos unos a los otros.

58. Sería preciso quitar todo momento oportuno a la importunidad.

59. Cuando juego con mi gata ¿quién sabe si ella no me hace más deportista a mí que yo a ella?

60. Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo.

61. Cualquiera puede hablar con verdad, pero hablar con orden, prudencia y saber, pocos lo consiguen.

62. Las leyes mantienen su crédito, no porque sean justas, sino porque son leyes.

63. Se cree con la mayor firmeza en lo que menos se conoce.

64. Eso que solemos llamar «amigos» y «amistad» no son sino vínculos trabados por algún interés o a causa del azar, a través de los cuales nuestras almas se relacionan entre sí. 

65. Preferimos mejor soltar nuestra mercancía, que adquirirla nueva, la modestia y el silencio son cualidades útiles en la conversación.

66. Si alguna vez me han empujado al manejo de asuntos ajenos, he prometido poner manos a la obra, pero no poner el pulmón y el hígado.

67. Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades.

68. El lenguaje que a mí me gusta, es un lenguaje sencillo y espontáneo, lo mismo en el papel que en la boca, un lenguaje suculento y nervioso, conciso y apretado.

69. El tiempo… excelente médico de nuestras pasiones.

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70. La insatisfacción es el comienzo de toda filosofía, y la ignorancia es el resultado.

71. Todos los juicios que se hacen a partir de las apariencias externas son extraordinariamente inciertos y dudosos; y no hay testigo más seguro que cada uno para sí mismo.

72. La cosa más grande del mundo es saber ser autosuficiente.

73. La premeditación de la muerte es la premeditación de la libertad.

74. La virtud no consiste en hacer grandes cosas, sino en hacer bien las pequeñas.

75. No hay desierto como el vivir sin amigos; la amistad multiplica los bienes y reparte los males, es el único remedio contra la adversa fortuna, y un desahogo del alma.

76. Las almas más hermosas son aquellas que están provistas de mayor variedad y flexibilidad.

77. La prohibición sazona los manjares.

78. El valor, como las demás virtudes, tiene sus límites.

79. ¡Buena almohada la duda para la cabeza bien equilibrada!

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80. El alma no debe representar su papel para aparentar, sino en el interior, allí donde no alcanzan otros ojos que los nuestros. 

81. En perfecta salud he tenido más miedo a las enfermedades que cuando las he sufrido.

82. El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender.

83. Hay menos injusticia en que te roben en un bosque que en un lugar de asilo. Es más infame que te desvalijen quienes deben protegerte.

84. Todo ser humano que muere representa una obra teatral con un solo personaje: él mismo.

85. Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron.

86. La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.

87. El alma en ocasiones nos protege del miedo a la muerte, de los sufrimientos y hasta de la vergüenza; en ocasiones nos proporciona firmeza contra la pérdida de hijos, amigos y fortunas, y, cuando se presenta la oportunidad, nos conduce también a los azares de la guerra.

88. La pobreza de bienes es fácilmente remediable, mas la del alma es irreparable.

89. Los hombres alardean de ser aún más malos de lo que realmente son.

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90. En la amistad de la que yo hablo, las almas se enlazan y confunden la una con la otra en una mezcla tan universal que no hay manera de reconocer la costura que las une.

91. ¡Cuantas cosas que ayer eran artículos de fe, son fábulas hoy!

92. Cada uno de nosotros es más rico de lo que se imagina; sin embargo, se nos amaestra en el arte de pedir prestado y mendigar; nos enseñan a servirnos de los otros más que de nosotros mismos.

93. El que no esté seguro de su memoria debe abstenerse de mentir.

94. Para juzgar cosas grandes y nobles, es necesario poseer un alma igual de grande y noble.

95. Si no sabes cómo morir, no te preocupes: la naturaleza te lo enseñará a su debido tiempo.

96. La ocasión y la oportunidad tienen sus privilegios y ofrecen a menudo al pueblo lo que rehúsan a los reyes.

97. Cada hombre carga en sí la condición humana entera.

98. El matrimonio es como una jaula; uno ve a los pájaros desesperados por entrar, y los que están dentro igualmente desesperados por salir.

99. Acá para entre nosotros: hay ciertas cosas que he visto siempre ir de perfecto acuerdo: los ideales supracelestes y las costumbres infraterrenas.

100. Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje.

101. La ciencia es un cetro en ciertas manos, al paso que en otras tan solo es un palitroque.

102. No hay pasión que quebrante tanto la sinceridad del juicio como la ira.

103. La belleza es una gran recomendación en el comercio humano, y no hay nadie que sea tan bárbaro o tan grosero que no se sienta herido por su dulzura.

104. Soledad: Un instante de plenitud.

105. El hombre sabio no lo es en todas las cosas.

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106. Nos ocupamos mucho de ser gentes de bien según la ley de Dios; no sabríamos serlo según nosotros mismos.

107. De todos los beneficios que nos reporta la virtud, uno de los más grandes es el desprecio a la muerte.

108. La curiosidad de conocer las cosas ha sido entregada a los hombres como un castigo.

109. Cuidamos más que se hable de nosotros que de como se hable.

110. El que, estando enfadado, impone un castigo, no corrige, sino que se venga.

111. Rechazo toda violencia en la educación de un alma tierna que se adiestra para el honor y la libertad.

112. La muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois.

113. A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa.

114. La vida no es en sí ni un bien ni un mal, sino el lugar del bien o del mal, según que el hombre practique lo uno o lo otro.

115. Cien veces al día burlamos nuestros propios defectos censurándolos en los demás.

116. Quien quisiera que el hombre no conociera el dolor, evitaría al mismo tiempo el conocimiento del placer y reduciría al mismo hombre a la nada.

117. El bien público requiere que se traicione, que se mienta y que se masacre.

118. Nunca se logra ningún beneficio sin perjudicar a otro.

119. El oro puede hacer mucho, pero la belleza más.

120. El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.

121. El ejercicio más fructífero y natural de nuestro espíritu es, a mi juicio, la conversación. Encuentro su práctica más dulce que cualquier otra actividad de nuestra vida.

122. Puesto que la filosofía no supo encontrar ningún camino que condujera a la calma de la vida, y que fuera aplicable a todos, que cada cual lo busque de por sí.

123. Creo que la cualidad dominante en los hombres es la inconstancia.

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124. El que teme padecer, padece ya lo que teme.

125. No sabemos dónde nos espera la muerte: así pues esperémosla en todas partes. Practicar la muerte es practicar la libertad.

126. El amor no es más que el deseo furioso de algo que huye de nosotros.

127. Ningún hombre es tan bueno, que, al ser expuesto a las acciones de la ley, no sería condenado a la horca por lo menos diez veces.

128. Cada cual considera de mayor gravedad el delito de su compañero y trata de aligerar el propio.

129. Es hacer el tonto dárselas de entendido entre los que no lo son.

130. Cuando me llevan la contraria, despiertan mi atención, no mi cólera; me ofrezco a quien me contradice, que me instruye. La causa de la verdad debería ser la causa común de uno y otro.

131. Nada graba tan fijamente en nuestra memoria alguna cosa como el deseo de olvidarla.

132. ¿Qué ha hecho el acto genital a los hombres, tan natural, tan necesario y tan justo, para que no se atrevan a hablar de él sin vergüenza?

133. Nos enseñan a vivir cuando nuestra vida ha pasado.

134. El valor de la vida no está en la duración de los días, sino en el uso que hacemos de ellos; un hombre puede vivir mucho y muy poco.

135. Quiero más forjar mi alma que amueblarla.

136. Supone igual tontería llorar porque de aquí a cien años ya no viviremos, que llorar porque no vivíamos hace cien años.

137. Muchas veces es mejor perder la viña que pleitear por ella.

138. No ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros partiendo de que vivimos por azar.

139. Prefiero que se me elogie menos, con tal de que se me conozca más.

140. Médicos, hombres de suerte. Sus éxitos brillan al sol, sus errores los cubre la tierra.

Frases de Montaigne recitadas en vídeo

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Las frases de Montaigne dan que pensar y son una fuente de inspiración maravillosa. Estamos deseando leerte y saber qué te han parecido estas frases. ¿Te gusta la filosofía? ¿Es Montaigne uno de tus filósofos favoritos? ¿Te ha inspirado en algún aspecto de tu vida? Si te apetece, déjanos un comentario y cuéntanos todo lo que se te pase por la cabeza, ¡te leeremos encantados!

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