160 Frases de Séneca: filosofía estoica en el Imperio Romano
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Las frases de Séneca son las propias de un filósofo estoico de los tiempos del Imperio Romano, de los máximos exponentes de la escuela filosófica de los estoicos, original de Grecia, y cuyo pensamiento se extendió por todo el imperio romano rivalizando con los epicúreos y los cínicos. Las frases de Séneca nos acercan tanto a su pensamiento como a su manera de ver el mundo y a los hombres de su época. Se trata de una visión que se basa en que, para alcanzar la felicidad, es completamente necesario abandonar los deseos y los juicios morales, tanto si son buenos como malos. De esta forma, para los estoicos, la felicidad residía en la ataraxia, o ausencia de perturbación.

Las frases de Séneca que te proponemos en Frases de la vida son solo una pequeña parte se las muchas que nos han llegado hasta nuestros días. La mayoría de ellas, proceden de sus cartas, que se han conservado hasta nuestros días gracias al trabajo de los copistas de la época y de los monasterios medievales.

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160 Frases de Séneca: filosofía estoica en el Imperio Romano

1. Grandes riquezas, gran esclavitud.

2. Hay cosas que para saberlas no basta con haberlas aprendido. Fue la avaricia la que instauró la pobreza y al ambicionarlo todo lo perdió todo.

3. He aquí una cosa grande: tener la debilidad de un hombre, y la seguridad de un dios.

4. Hoy puede acontecer lo que puede acontecer cualquier día.

5. Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que otros opinen de ti.

6. Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas.

7. No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.

8. La felicidad es no necesitarla.

9. Pesa las opiniones, no las cuentes.

10. Vencer sin peligro es ganar sin gloria.

11. Nada nos proporciona dignidad tan respetable, ni independencia tan importante como el no gastar más de lo que ganamos.

12. Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.

13. La amistad siempre es provechosa; el amor a veces hiere.

14. La avaricia es como la llama, cuya violencia aumenta en proporción al incendio que la produce.

15. Verdaderamente, el azar tiene mucho poder sobre nosotros, puesto que, si vivimos, es por azar.

16. Todo arte es imitación de la naturaleza.

17. No hay nada tan veloz como la calumnia; ninguna cosa es más fácil de aceptar, ni más rápida de extenderse.

18. Júzgate dichoso cuando puedas vivir a la vista de todo el mundo.

19. La alegría verdadera no ha de cesar ni volverse jamás contra ti.

20. Para poco ha nacido quien aguarda el reconocimiento de sus contemporáneos.

21. Nada de lo que poseemos es necesario, hay que volver a las leyes de la Naturaleza.

22. La ambición, el lujo, y la arrogancia exigen un escenario.

23. Vuelvo más avaro, más ambicioso, más sensual, aún más cruel y más inhumano, porque estuve entre los hombres.

24. Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía.

25. Nadie escribe en su diario los favores recibidos.

26. La felicidad que no se modera se destruye a sí misma.

27. Nada recupera y conforta tanto a un enfermo como el afecto de los amigos.

28. La muerte es la consagración de aquellos cuyo fin merece la alabanza de los mismos que la temen.

29. La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.

30. Vivir siempre en la comodidad y pasar sin una pena en el alma es ignorar la otra mitad de la naturaleza.

31. Ajeno es todo lo que nos viene en deseo.

32. Ofensa hace a los buenos el que a los malos perdona.

33. Procuramos olvidar lo que, traído a la memoria, nos entristece.

34. El peor enemigo es el traidor.

35. Si quieres que tu secreto sea guardado, guárdalo tú mismo.

36. No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba.

37. Bueno es tener fama, pero más seguro es tener dinero.

38. Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.

39. No hay viento favorable para el que no sabe donde va.

40. Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones.

41. Sin estudiar enferma el alma.

42. El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.

43. Necesarios son nuevos favores de la fortuna para conservar la felicidad.

44. Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.

45. Las buenas costumbres se conforman unas con otras, y por eso duran.

46. Con facilidad se adquiere lo preciso para la vida.

47. Las obras se tienen medio terminadas cuando se han comenzado bien.

48. La felicidad no mira de dónde nace, sino a dónde puede llegar.

49. Nunca fue fácil el aprendizaje de la virtud.

50. Muchas veces es valor el conservar la vida.

51. Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.

52. Si os sujetáis a la naturaleza, nunca seréis pobres; si os sujetáis a la opinión, nunca seréis ricos.

53. Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.

54. Dos veces vence el que en la victoria se vence a sí.

55. Igual virtud es moderarse en el gozo que moderarse en el dolor.

56. Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno.

57. Los hombres aman sus vicios y al mismo tiempo los odian.

58. No os espante la pobreza; nadie vive tan pobre como nació.

59. No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea.

60. Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.

61. El único obstáculo de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.

62. Hace falta toda una vida para aprender a vivir.

63. Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.

64. Vende su propia voluntad el que recibe ajeno beneficio.

65. Contra la ira, dilación.

66. La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.

67. El que siempre busca grandezas, alguna vez la encuentra.

68. La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.

69. Lo mismo es nuestra vida que una comedia; no se atiende a si es larga, sino a si la han representado bien. Concluye donde quieras, con tal de que pongas buen final.

70. Feas palabras, aun livianamente dichas ofenden.

71. Lo que de raíz se aprende, nunca del todo se olvida.

72. Reino en lugar ajeno no está seguro.

73. Quien da pronto da dos veces.

74. Confiesa el delito el que huye del juicio.

75. No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.

76. No hay más calma que la engendrada por la razón.

77. El que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto.

78. Sin razón se queja del mar el que otra vez navega.

79. La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.

80. Para ser feliz hay que vivir en guerra con las propias pasiones y en paz con las de los demás.

81. Sólo en la fortuna adversa se hallan las grandes lecciones del heroísmo.

82. Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos.

83. Un solo bien puede haber en el mal: la vergüenza de haberlo hecho.

84. Todo lo debemos consultar con el amigo, más primero debemos consultar si lo es.

85. Forma parte de la curación el deseo de ser curado.

86. A veces, incluso el vivir es un acto de valor.

87. No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.

88. Peores son los odios ocultos que los descubiertos.

89. El colmo de la infelicidad es temer algo, cuando ya nada se espera.

90. Desdichado es el que por tal se tiene.

91. Cuanto mayor es la prosperidad tanto menor se debe confiar en ella.

92. No hay mayor causa de llanto que no poder llorar.

93. ¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.

94. Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad.

95. La recompensa de una buena acción está en haberla hecho.

96. Los espíritus fuertes disfrutan de las adversidades como los soldados intrépidos triunfan en las guerras.

97. Más dañosa es la abundancia que viene sobre gran codicia.

98. El valor es siempre ambicioso de peligros.

99. Las dificultades fortalecen la mente, como el trabajo lo hace con el cuerpo.

100. No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.

101. Más dura la memoria de las injurias recibidas que de los beneficios.

102. No existe ningún gran genio sin un toque de demencia.

103. El sabio no castiga por venganza de lo pasado, sino por remedio de lo venidero.

104. La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.

105. No podemos evitar las pasiones, pero si vencerlas.

106. La ira, si no es refrenada, es frecuentemente más dañina para nosotros que la injuria que la provoca.

107. Sé útil primero a los demás, si quieres ser útil a ti mismo.

108. Mejor es la salud que nunca se perdió.

109. El trabajo y la lucha llaman siempre a los mejores.

110. El que recibe lo que no puede pagar, engaña.

111. Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.

112. No he nacido para un solo rincón. Mi patria es todo el mundo.

113. Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.

114. Con gran peligro se guarda lo que a muchos agrada.

115. Muchos abrían podido llegar a la sabiduría si no se hubiesen creído demasiado sabios.

116. Hasta de males hay ambición.

117. No es beneficio el que nos obliga a recibir.

118. Los hombres aprenden mientras enseñan.

119. Lo que diferencia al hombre del resto de animales, es su capacidad de perfeccionamiento.

120. El tiempo descubre la verdad.

121. Cruel es quien al afligido reprende.

122. Flaqueza es temer lo que nunca experimentamos.

123. Cuando el sol se eclipsa para desaparecer se ve mejor su grandeza.

124. Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.

125. El que es prudente es moderado; el que es moderado es constante; el que es constante es imperturbable; el que es imperturbable vive sin tristeza; el que vive sin tristeza es feliz; luego el prudente es feliz.

126. El poder y el despotismo duran poco.

127. La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces sólo es pereza. Nada necesita menos esfuerzo que estar triste.

128. El sabio en su retiro es útil a la comunidad.

129. Este día que tanto temes por ser el último, es la aurora del día eterno.

130. Decir lo que sentimos. Sentir lo que decimos. Concordar las palabras con la vida.

131. Ingrato es el que por miedo es agradecido.

132. Injusto es hacer mal al que menos veces te lo hizo.

133. Tanto más crece el esfuerzo, cuanto más consideramos la grandeza de lo emprendido.

134. No recibimos una vida corta, sino que nosotros la acortamos. No somos de ella indigentes, sino manirrotos.

135. La carencia de una cosa le da precio.

136. No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.

137. Una era construye ciudades. Una hora las destruye.

138. El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.

139. El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo.

140. ¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?

141. El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.

142. El camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.

143. El miedo se pinta en el rostro.

144. El ardor juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana.

145. Muchas veces la pasión nos ata la lengua.

146. Debe esperarse la muerte que la naturaleza ordena.

147. El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.

148. El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.

149. No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.

150. Es tan grande el placer que se experimenta al encontrar un hombre agradecido que vale la pena arriesgarse a hacer un ingrato.

151. Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.

152. Cada día debemos juzgarlo como una nueva vida.

153. En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.

154. A través de lo áspero se llega a las estrellas.

155. A vivir se aprende toda la vida, y toda la vida se ha de aprender a morir.

156. A algunos se les considera grandes porque también se cuenta el pedestal.

157. Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.

158. Por muy elevado que la fortuna haya puesto a un hombre, siempre necesita un amigo.

159. Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.

160. Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.

¿Qué te han parecido estas frases de Séneca? ¿Conocías ya el pensamiento de este filósofo y el de la escuela de los estoicos? ¿Crees que es una buena filosofía de vida o que, por el contrario, conlleva la reducción de los placeres a unas cotas tan ínfimas que es casi impracticable para las personas corrientes? Comparte tu opinión con nosotros en los comentarios, ¡estaremos encantados de conocerla!

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