150 Frases de William Shakespeare; el indiscutible dramaturgo inglés
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William Shakespeare es considerado uno de los escritores más importantes en lengua inglesa; la reputación de sus obras resulta incuestionable alrededor del mundo y son representadas como ejemplos de excelencia atemporal. En honor a su trascendencia, en Frases de la Vida queremos recopilar 150 célebres frases de William Shakespeare mediante las cuales la importancia de su autor queda más que justificada.

La literatura shakesperiana ha sido capaz de superar los obstáculos interpuestos por el tiempo gracias a su dominio preciso y amplio del idioma, característica que le ha convertido en un modelo de elegancia, delicadeza y estilo, a pesar de lo intrincado de sus escritos. Analítico e increíblemente punzante, sus personajes creados por este genio han sido recordados por poseer un cúmulo de virtudes, obsesiones, defectos y peculiaridades que no sólo han conseguido unas obras únicas sino han logrado desgarrar lo más profundo del alma humana.

Las frases de William Shakespeare que te presentamos a continuación están extraídas tanto de sus obras de teatros como de sus poemas, en su mayoría publicados de forma póstuma y divididos en comedias y dramas. Entre todas ellas, las más destacadas son Hamlet, Romeo y Julieta, Otelo o El sueño de una noche de verano. Y ahora sí, sin más demora, te dejamos disfrutar de nuestra selección de 150 frases de William Shakespeare, el indiscutible dramaturgo inglés.

150 Frases de William Shakespeare; el indiscutible dramaturgo inglés

1. En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.

2. Las heridas que no se ven son las más profundas.

3. Conservar algo que me ayude a recordarte, sería admitir que te puedo olvidar.

4. El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.

5. Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.

6. El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.

7. Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.

8. Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.

9. En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.

10. Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.

11. Allí donde el agua alcanza su mayor profundidad, se mantiene más en calma. 

12. No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así.

13. Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Escucha las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.

14. Dad palabra al dolor: el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe.

15. Hasta la propia virtud se convierte en vicio cuando es mal aplicada.

16. Malgasté mi tiempo y ahora el tiempo me malgasta a mí.

17. Los placeres violentos terminan en la violencia y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo modo que se consumen el fuego y la pólvora en un beso voraz.

18. Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón. 

19. El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia; esto es la esencia de la humanidad.

20. Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra pequeña vida termina durmiendo.

21. El hombre a quien no conmueve el acorde de los sonidos armoniosos, es capaz de toda clase de traiciones, estratagemas y depravaciones.

22. Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.

23. El hombre arruinado lee su condición en los ojos de los demás con tanta rapidez que él mismo siente su caída.

24. Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero non dudes jamás de que te quiero.

25. El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.

26. No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande.

27. Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos.

28. El amor es un loco tan leal, que en todo cuanto hagáis, sea lo que fuere, no halla mal alguno.

29. Lloramos al nacer por tener que entrar en este gran escenario de locos.

30. No tratéis de guiar al que pretende elegir por sí su propio camino.

31. Todos aman la vida, pero el hombre valiente y honrado aprecia más el honor.

32. Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto.

33. No basta levantar al débil, hay que sostenerlo después.

34. La mente del hombre es de mármol; la de la mujer de cera.

35. La virtud misma no puede librarse de los golpes de la calumnia.

36. Mis palabras suben volando, mis pensamientos se quedan aquí abajo; palabras sin pensamientos nunca llegan al cielo.

37. Cuanto te vi me enamoré y tu sonreíste porque lo sabías.

38. La dulce piedad es el símbolo de la verdadera grandeza.

39. Las valiosas presas convierten en ladrones a los hombres honrados.

40. Nosotros debemos nuestra vida a dios, por eso si se la pagamos hoy, no se la deberemos mañana.

41. ¡Oh amor poderoso¡ Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.

42. Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras.

43. Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.

44. Cualquiera puede dominar un sufrimiento, excepto el que lo siente.

45. Las maldiciones no van nunca más allá de los labios que las profieren.

46. Si dos cabalgan en un caballo, uno debe ir detrás.

47. Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar.

48. El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.

49. No confiéis en quien haya perdido la fe.

50. La sangre joven no obedece un viejo mandato.

51. Si las palabras hirientes dejaran marcas, todos estaríamos manchados.

52. Prudente padre es el que conoce a su hijo.

53. Donde mueren las palabras, nace la música.

54. Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, que todas las que pueda soñar su filosofía.

55. Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.

56. No hay nadie que sea suficientemente bueno para enseñarles a los demás.

57. El aspecto exterior pregona muchas veces la condición interior del hombre.

58. Para lograr éxito en cualquier asunto se necesita una cierta dosis de locura.

59. En las cosas humanas hay una marea que si se toma a tiempo conduce a la fortuna; para quien la deja pasar, el viaje de la vida se pierde en bajíos y desdichas.

60. En un minuto hay muchos días.

61. Si el dinero va delante, todos los caminos se abren.

62. A aquellos que matan las palabras, los termina de matar el silencio.

63. El amor se arma de paz contra el poder, contra la razón, contra el honor, y dulcifica, en medio de las penosas angustias que causa, la amargura de todas las violencias, de todos los golpes, de todos los temores.

64. El amor verdadero no sabe hablar porque el sentimiento verdadero se expresa mejor con acción, no con palabras.

65. Hay para mí más peligro en tus ojos que en afrontar veinte espadas desnudas.

66. ¡Oh, qué hermosa apariencia tiene la falsedad!

67. Esa engañosa palabra mañana, mañana, mañana, nos va llevando por días al sepulcro, y la falaz lumbre del ayer ilumina al necio hasta que cae en la fosa.

68. Antes que nada ser verídico contigo mismo. Y así, tan cierto como que la noche sigue al día, hallarás que no puedes mentir a nadie.

69. Oír con los ojos es una de las agudezas del amor.

70. Mi amor es tan loco que no le veo los defectos.

71. Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y uno delante de otro.

72. Era siempre su voz suave, gentil, humilde; cosa excelente en una mujer.

73. Donde hay pocas palabras, más peso tienen.

74. No hay nada tan común como el deseo de ser elogiado.

75. Maestro, quisiera saber cómo viven los peces en el mar. -Como los hombres en la tierra: los grandes se comen a los pequeños.

76. La desconfianza en nosotros mismos es un enemigo traidor que nos priva de hacer muchas cosas buenas, sin más razón que la de no resolvernos e intentarlas.

77. Hay sonrisas que hieren como puñales.

78. El que no se ama a sí mismo no puede amar a nadie.

79. El éxito del chiste depende del que lo escucha, no de quien lo dice.

80. Mil muertes nos rodean, y nosotros tememos a aquella que pondría fin a tantos males.

81. Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalos a tu alma con ganchos de acero.

82. ¡Fragilidad, tienes nombre de mujer!

83. Una rosa huele a rosa aunque se le dé otro nombre.

84. El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia.

85. Sabemos lo que somos, pero no en lo que podemos convertirnos.

86. Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.

87. El mal puede citar las sagradas escrituras para sus propósitos.

88. Nada dura para siempre.

89. Antes de tocar tus labios quiero tocar tu corazón, y antes de conquistar tu cuerpo quiero conquistar tu amor.

90. El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras.

91. El que muere paga todas sus deudas.

92. La lealtad tiene el corazón tranquilo.

93. Asume una virtud si no la tienes.

94. La locura tiene su propia lógica.

95. El silencio no es una señal de insensibilidad. Truena sólo aquello que está vacío por dentro.

96. Porque no sirvo para adular, ni hablar con claridad, ni sonreír a la cara de la gente, halagar, engañar y hacer trampas, doblarme con reverencias a la francesa y simiesca cortesía, he de ser tenido como un enemigo rencoroso.

97. Pero aferrarse a un duelo pertinaz es conducta impía y obstinada, dolor poco viril, y muestra voluntad contraria al cielo, ánimo débil, alma impaciente, entendimiento ignorante e inmaduro.

98. El que va demasiado aprisa llega tan tarde como el que va muy despacio.

99. El amor de los jóvenes no está en el corazón, sino en los ojos.

100. A mayor talento, en la mujer, mayor indocilidad.

101. La mayoría de las personas prefiere las tonterías en lugar de la sabiduría, porque las tonterías divierten mientras que la sabiduría entristece.

102. De lo que tengo miedo es de tu miedo.

103. El pasado es un prólogo.

104. Vale más tener un modesto origen y vivir satisfecho entre los humildes, que pavonearse en un enojo espléndido y revestir una tristeza de oro.

105. Cuanto mejor sea el objetivo, más precisa es nuestra puntería.

106. Sería muy poco feliz si pudiera decir hasta qué punto lo soy.

107. Morir, dormir… ¿dormir? Tal vez soñar.

108. La vida es una historia contada por un idiota, una historia llena de estruendo y furia, que nada significa.

109. El amor no mira con los ojos, sino con el alma.

110. El amor huye de aquellos que lo persiguen, y persigue a aquellos que huyen de él.

111. Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.

112. El tiempo no vuelve atrás, por lo tanto, planta tu jardín y adorna tu alma en vez de esperar a que alguien te traiga flores.

113. Si se quiere ascender por cuestas empinadas, es necesario al principio andar despacio.

114. La brevedad es el alma del ingenio.

115. Juzgar a otro es juzgarse a uno mismo.

116. No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.

117. Mira que a veces el demonio nos engaña con la verdad, y nos trae la perdición envuelta en dones que parecen inocentes.

118. Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos haces unos cobardes, y la ardiente resolución original decae al pálido mirar del pensamiento.

119. Se puede hacer mucho con el odio, pero más aún con el amor.

120. Un sentimiento moderado revela amor profundo, en tanto que si es excesivo indica falta de sensatez.

121. El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.

122. Los actos contra la naturaleza engendran disturbios contra la naturaleza.

123. Sufrimos demasiado por lo poco que nos falta y gozamos poco por lo mucho que tenemos.

124. Se ríe de las cicatrices quién nunca ha sentido una herida.

125. La pena, más que cordial, es un corrosivo para los males que no tiene cura.

126. Aunque seas tan casto como el hielo y tan puro como la nieve, no escaparás a la calumnia.

127. La clemencia que perdona a los criminales es asesina.

128. No hay ciencia que descubra los artificios de la mente por la apariencia del rostro.

129. Ten más de lo que muestras; habla menos de lo que sabes.

130. El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje.

131. Depositadla en la tierra; y que de su carne virgen e impoluta broten violetas.

132. Sé de mil ilustres varones que han lisonjeado al pueblo sin hacerse amar nunca de él, y de otros mil a quienes el pueblo ha amado sin explicarse el motivo.

133. Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.

134. El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras.

135. Jamás viene la fortuna a manos llenas, ni concede una gracia que no haga expirar con un revés.

136. No merece gustar la miel quien se aparta de la colmena porque las abejas tienen aguijón.

137. Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.

138. ¡Qué mansión poseen y han escogido los vicios para habitación suya! Un hermoso velo cubre cualquier fea mancha, y todas las cosas hacia donde puede uno mirar aparecen agradables.

139. Quien se eleva demasiado cerca del sol con alas de oro las funde.

140. El que gusta de ser adulado es digno del adulador.

141. Miserable es el amor que puede ser remedio.

142. Oro, veneno más funesto para el alma de los hombres y causante de más muertes en este mundo abominable que cualquier veneno prohibido.

143. El que se quita veinte años de vida, se quita otros tantos de temor a la muerte.

144. Cuando llegan las penas, no llegan solas, como escuchas de una avanzadilla, sino en batallones.

145. El amor puede transformar las cosas bajas y viles en dignas y excelsas.

146. Tan imposible es avivar la lumbre con nieve como apagar el fuego del amor con palabras.

147. Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.

148. La autoestima no es tan vil pecado como la desestimación de uno mismo.

149. Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo, no sea que te chamusques a ti mismo.

150. Ser o no ser, esa es la cuestión.

Esperamos que nuestra recopilación de frases de William Shakespeare te hayan resultado interesantes. Te animamos a dejarnos un comentario con todas las apreciaciones que consideres necesarias. Cuéntanos, ¿qué te han parecido estas frases de William Shakespeare? ¿Con cuál de ellas te quedarías si tuvieras que elegir? ¿Has leído algunas de sus obras? Si conoces otras frases de William Shakespeare que te gustaría que formara parte de nuestra selección, ¡también puedes compartirlas con nosotros! Estamos deseando conocerte mejor.

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