Los casinos modernos tienen en sus catálogos miles de tragamonedas en línea que se diferencian entre sí por sus temáticas y mecánicas. Son plataformas que destinan grandes cantidades de recursos para brindar una experiencia única en cada sesión, dado que es la categoría favorita de los usuarios: hay slots frutales, fantásticas, terroríficas, aventureras y para de contar.

Suponiendo que el jugador tenga preferencias por una temática específica, luego se encuentra con mecánicas de todo tipo que modifican la jugabilidad. Algunas tienen símbolos pegajosos, otras rondas de bonificación y así sucesivamente. En la actualidad es muy fácil acceder a estos títulos, especialmente porque hay casinos donde depositar desde 10 pesos es una posibilidad. Con montos muy bajos, ya los jugadores pueden poner a girar los rodillos.

Sin embargo, todo lo mencionado anteriormente refleja la estética y la jugabilidad, pero no el comportamiento del juego. Lo que realmente indica cómo se comportará un título en específico son la volatilidad o la varianza, un dato que toda persona debería entender antes de empezar a jugar. ¿Ya habías oído alguno de estos términos? ¿Sabes cómo afecta tu juego? Responder a esta última pregunta es el propósito del tema de hoy.

¿Qué significan estos términos?

La volatilidad y la varianza son dos términos que se usan indistintamente en el mundo de las tragamonedas, aunque técnicamente tienen significados distintos. La varianza es una medida estadística concreta y la volatilidad es su expresión práctica.

Aunque algunos sitios prefieren usar un término sobre el otro, para efectos de lo que el usuario común del casino necesita saber, ambas palabras se emplean como sinónimos. Lo importante realmente es comprender cómo afectan estos términos al juego.

En otras palabras, son una medida de qué tan “salvajes” son los resultados de una tragamonedas.

Los tres tipos de volatilidad: baja, media y alta

Existen tres grandes categorías dentro de la volatilidad. La idea principal es la siguiente. Una volatilidad baja refleja un bajo riesgo, por lo que hay premios frecuentes, pero poco significativos. La volatilidad alta es todo lo contrario: son juegos de alto riesgo donde hay largas rachas sin victorias, pero existe la posibilidad de ganar un gran premio.

Sin embargo, dentro de cada categoría de volatilidad hay variedades. Por ejemplo, una volatilidad baja puede ser muy baja o media baja, por lo que el comportamiento no siempre será el mismo, aunque sí muy similar.

La siguiente tabla explica mejor las diferencias entre las tres principales categorías.

Característica Volatilidad baja Volatilidad media Volatilidad alta
Frecuencia de aciertos Alta / Muy alta

(Aciertos en 1 de cada 3-4 giros o casi en cada tirada)

Moderada

(Aciertos regulares sin rachas eternas)

Baja / Muy baja

(Pueden pasar 100 o más giros sin victorias o sin premios significativos)

Tamaño de premios Modesto

(Típicamente de 0,1x a 5x la apuesta)

Equilibrado

(Frecuentes de 0,5x a 3x, con pagos ocasionales de 10x a 50x)

Muy grande

(Potencialmente de x100, x1.000 o hasta más de x10.000)

Nivel de riesgo Bajo Moderado Extremadamente alto
Sensación de juego Relajada, predecible Equilibrio entre emoción y expectativas Sensación de “montaña rusa”
Perfil de jugador ideal Principiantes o con presupuestos ajustados Jugadores versátiles que buscan balance entre diversión y riesgo Expertos o con alto presupuesto
Tragamonedas populares Starburst (NetEnt), 7 Monkeys (Pragmatic Play) Fire Joker (Play’n Go), Fury of Anubis (Pragmatic Play) Gates of Olympus (Pragmatic Play), Book of Dead (Play’n Go)

 

La matemática detrás: cómo se construye el riesgo

No hay que ser un matemático experto para comprender el concepto que hay detrás. Para hacerlo simple, cada tragamonedas tiene una distribución de probabilidades, y de esa manera es como se comportará la máquina.

Por ejemplo, cada juego tiene asignado un porcentaje para cada resultado: giros perdedores, giros ganadores, premios pequeños/grandes, funciones especiales, entre otras cosas. Para que sea más fácil de entender, así sería el comportamiento de cada juego según su nivel de volatilidad.

En una slot de alta volatilidad, la distribución de probabilidades para cada giro quedaría así.

  • ~65-75 % de los giros: pérdida total o casi total.
  • ~20-24 % de los giros: premio pequeño (menor a la apuesta).
  • ~3-8 % de los giros: premio moderado.
  • ~0,5-2 %: premio grande.
  • ~0,001 % o menos: premio máximo (jackpot, x10.000, etc.).

Por el contrario, en un juego de baja volatilidad, la situación es muy distinta.

  • ~40-50 % de los giros: pérdida total.
  • ~35-45 % de los giros: premio pequeño.
  • ~10-15 % de los giros: premio moderado.
  • ~1-3 % de los giros: premio grande relativo (5x-10x).

Como puedes apreciar, la frecuencia de pagos en los juegos de baja volatilidad es mucho mayor, pero el premio mayor es de mucha menor magnitud.

Interpretaciones erradas sobre la volatilidad

Existen muchas confusiones sobre lo que es y lo que no es la volatilidad. No caigas en la trampa. Más allá de que hay una distribución porcentual que dicta el comportamiento del juego, no significa que puedas predecir los resultados por venir. Cada giro es completamente independiente y aleatorio.

En juegos de alta volatilidad, hay quienes tienen la falsa creencia de que “la máquina está por pagar” luego de que llevan una mala racha. Y no, el generador de números aleatorios (RNG) no tiene memoria. Si llevas 200 giros sin ganar, el giro 201 tiene exactamente las mismas probabilidades que el primero. No hay técnica ni truco que haga cambiar esto.

También hay quienes creen que una volatilidad baja es más segura. Si bien hay mucho de cierto en esa afirmación, no es tan exacto como parece. La diferencia radica realmente en el tiempo de juego. Un juego de volatilidad baja permite alargar la sesión de juego. Sientes que estás ganando de forma progresiva, pero a largo plazo en realidad pierdes dinero. En cambio, en un juego de alta volatilidad, todo este proceso ocurre mucho más rápido.

La solución a la seguridad radica en el control del presupuesto. Establece un límite de pérdidas y ganancias. Una vez que alcances uno de los dos, te retiras. Así es como realmente tienes control sobre el juego.

¿Cómo elegir la volatilidad adecuada?

La realidad es que puedes jugar en el título que más te guste, sin importar la volatilidad o el RTP. Sin embargo, si quieres aprovechar mejor tu presupuesto, usa esta guía como referencia.

  • Tienes un bajo presupuesto: Baja volatilidad.
  • Quieres jugar durante horas tranquilamente: Baja volatilidad.
  • Vas a liberar un bono: Baja volatilidad.
  • Quieres grandes emociones, sin miedo a perder tu bankroll: Alta volatilidad.
  • Tienes un presupuesto alto y gran tolerancia al riesgo: Alta volatilidad.
  • Quieres un poco de ambos mundos: Volatilidad media.

Como sabes, estas son solo recomendaciones que vale la pena tener en cuenta si aún no tienes claro lo que buscas. Y si el proceso de comparar opciones te resulta tedioso, no eres el único: es justamente la razón por la que muchos usuarios terminan recurriendo a portales como Legalbet, donde se puede encontrar de todo un poco: desde reseñas de plataformas y catálogos de bonos, hasta pruebas gratuitas de tragamonedas en modo demo.

Reflexión final

En conclusión, más allá de las temáticas y mecánicas de los juegos, hay fuerzas invisibles que dictan el comportamiento de los juegos. No hay una volatilidad buena o mala, simplemente es importante conocer de qué se trata para tomar decisiones informadas.

Es como cuando vas a comprar un teléfono; no basta con que sea bonito o feo, sino que debe ajustarse a tu presupuesto y a tus necesidades. De cierto modo, lo mismo ocurre con las tragamonedas de los casinos en línea.