Un mundo feliz es la obra más famosa del escritor británico Aldous Huxley, publicada en el año 1932. En ella se propone un futuro distópico que, a diferencia de otras historias incluidas en el género y a pesar de presentarnos una realidad aparentemente indeseable, prescinde del caos y de la oscuridad clásicas de este estilo. Por el contrario, rezuma diversión y desenfreno sexual. Para descubrir cada uno de los secretos que rodean a uno de los imprescindibles de la literatura, desde Frases de la Vida hemos recopilado una serie de frases de Un mundo feliz. ¿Te animas?

La novela de Huxley anticipa un desarrollo en términos de tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia, esto es, el aprendizaje generado a través del sueño. Al mismo tiempo, las emociones de las personas pueden controlarse a través del consumo de drogas (soma) que poseen la capacidad química para cambiar radicalmente el comportamiento social. Seres humanos completamente manipulados por el Estado Mundial aceptan y trabajan de acuerdo a su lugar asignado en el engranaje social. Se han erradicado tanto las guerras como la pobreza, la melancolía y la angustia, las dudas y la revolución. Entonces la pregunta: ¿Qué resulta más importante, la felicidad o la libertad? ¿Qué prefieres tú?

Claro que, para que este tipo de sistema sea plausible, la sociedad deberá eliminar muchas de las cosas que, anteriormente, formaban parte del cotidiano: la familia, la cultura, el arte, la literatura, los avances científicos, la religión, la filosofía y el amor. Esta es la fórmula que lugar a una humanidad tan bella como vacía. De hecho, el título de la novela se encuentra basada en un fragmento de La tempestad, una obra del autor William Shakespeare, que reza:

¡Oh qué maravilla!
¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!
¡Cuán bella es la humanidad! Oh mundo feliz,
en el que vive gente así.

Como buena novela futurista, Un mundo feliz se sirve de «aquel otro tiempo posible», más allá del aquí y del ahora, para esgrimir una crítica de la sociedad de la época. En definitiva, el mensaje que la historia nos regala refiere que ningún avance tecnológico-científico carece de consecuencias. Principalmente, cuando las nuevas tecnologías son aplicadas sobre el ser humano desdibujando su singularidad y alterando su naturaleza emocional. En este sentido, el futuro que Huxley nos sugiere resulta tan desagradable como la infelicidad que el consumo de soma ha querido evitar, ¿hacia dónde se inclina la balanza?

Acompáñanos a descubrir las mejores frases de Un mundo feliz para sacar tus propias conclusiones, ¡elige tu favorita!

Las mejores frases de Un Mundo Feliz

1. Éste es el secreto de la felicidad y la virtud: amar lo que uno tiene que hacer. Todo condicionamiento tiende a esto: a lograr que la gente ame su inevitable destino social.

2. Las palabras pueden ser como los rayos X si se emplean adecuadamente: pasan a través de todo. Las lees y te traspasan.

3. Ejercer la crítica aumentaba la sensación de su propia importancia, le hacía sentirse más grande.

4. La civilización no tiene ninguna necesidad de nobleza ni de heroísmo. Ambas cosas son síntomas de ineficacia política.

5. Libertad para ser ineficiente y desgraciado; libertad para ser una clavija redonda en un agujero cuadrado.

6. A medida que pase el tiempo, éstos, como todos los hombres, descubrirán que la independencia no fue hecha para el hombre, que es un estado antinatural, que puede sostenerse por un momento pero no puede mantenernos a salvo hasta el fin.

7. No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social.

8. No me basta, no basta que las frases sean buenas; también debe ser bueno lo que se hace con ellas.

9. Las cosas hay que pagarlas, la felicidad tenía su precio.

10. Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.

11. Vernos a nosotros mismos como los demás nos ven es un don en extremo conveniente.

12. Una orgía real nunca excita tanto como un libro pornográfico.

13. El tipo de población óptima –dijo Mustafá Mondo– es lo más parecido a un iceberg: ocho novenas partes por debajo de la línea de flotación, y una novena parte por encima.

14. Los que se sienten despreciados procuran mostrarse despectivos.

15. Es que a mí me gustan los inconvenientes. -A nosotros, no -dijo el Interventor-. Preferimos hacer las cosas con comodidad. -Pues yo no quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, quiero peligro real, quiero libertad, quiero bondad, quiero pecado. -En suma -dijo Mustafá Mond-, usted reclama el derecho a ser desgraciado. -Muy bien, de acuerdo -dijo el Salvaje, en tono de reto-. Reclamo el derecho a ser desgraciado. -Esto, sin hablar del derecho a envejecer, a volverse feo e impotente, el derecho a tener sífilis y cáncer, el derecho a pasar hambre, el derecho a ser piojoso, el derecho a vivir en el temor constante de lo que pueda ocurrir mañana; el derecho a pillar un tifus; el derecho a ser atormentado. Siguió un largo silencio. -Reclamo todos estos derechos -concluyó el Salvaje. Mustafá Mond se encogió de hombros. -Están a su disposición.

16. La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede.
Somos capaces de salir adelante gracias a la resiliencia y a la fuerza de voluntad.

17. El burgués es el perfecto animal humano domesticado.

18. Pero yo no quiero la comodidad. Yo quiero a Dios, quiero la poesía, quiero el verdadero riesgo, quiero la libertad, quiero la bondad. Quiero el pecado.

19. Participamos en una tragedia; en una comedia sólo miramos.

20. Todo descubrimiento de las ciencias puras es potencialmente subversivo; Incluso hasta a la ciencia debemos tratar a veces como un enemigo. Sí, hasta a la ciencia.

21. Sesenta y dos mil cuatrocientas repeticiones crean una verdad.

22. En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos porque no queremos saber.

23. ¿Es que tú no deseas ser libre, Lenina? -No sé qué quieres decir. Yo soy libre. Libre de divertirme cuanto quiera. Hoy día todo el mundo es feliz. Bernard rio. -Sí, «hoy día todo el mundo el feliz». Eso es lo que ya les decimos a los niños a los cinco años. Pero ¿No te gustaría tener la libertad de ser feliz… De otra manera? A tu modo, por ejemplo; no a la manera de todos.

24. Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.

25. Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro.

26. El hombre silencioso no presta testimonio contra sí mismo.

27. El Parlamento, suponiendo que ustedes sepan lo que era, aprobó una ley que la prohibía. Se conservan los archivos. Hubo discursos sobre la libertad, a propósito de ello. 

28. La civilización es, entre otras cosas, el proceso por el que las primitivas manadas se transforman en una analogía, tosca y mecánica, de las comunidades orgánicas de los insectos sociales.

29. Allí donde exista una especialización excesiva, un exceso de división organizada del trabajo, el hombre se ve degradado con facilidad al nivel de mera función encamada.

30. El progreso tecnológico sólo nos ha provisto de medios más eficientes para ir hacia atrás.

31. La felicidad real siempre aparece escuálida por comparación con las compensaciones que ofrece la desdicha. Y, naturalmente, la estabilidad no es, ni con mucho, tan espectacular como la inestabilidad. Y estar satisfecho de todo no posee el hechizo de una buena lucha contra la desventura, ni el pintoresquismo del combate contra la tentación o contra una pasión fatal o una duda. La felicidad nunca tiene grandeza.

32. Lo que el rito es para el culto público, los ejercicios espirituales son para la devoción particular.

33. El liberalismo murió de ántrax.

34. Lo que pensamos determina lo que somos y lo que hacemos, y, recíprocamente, lo que hacemos y lo que somos determina lo que pensamos.

35. En un mundo donde la educación es predominantemente verbal, las personas muy cultas hallan punto menos que imposible dedicar una seria atención a lo que no sea palabras y nociones.

36. Una civilización no puede ser duradera sin gran cantidad de vicios agradables.

37. Cada generación piensa que puede ser más inteligente que la anterior.

38. La felicidad universal mantiene en marcha constante las ruedas, los engranajes; la verdad y la belleza, no.

39. Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.

40. Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.

41. La voluntad puede ser fortalecida por el ejercicio y confirmada por la perseverancia.

42. Más arriba, en las diez plantas sucesivas destinadas a dormitorios, los niños y niñas que todavía eran lo bastante pequeños para necesitar una siesta, se hallaban tan atareados como todo el mundo, aunque ellos no lo sabían, escuchando inconscientemente las lecciones hipnopédicas de higiene y sociabilidad, de conciencia de clases y de vida erótica.

43. Los hechos no dejan de existir aunque se los ignore.

44. Los ropajes, como he descubierto ahora, son mucho más que recursos para la introducción de formas no representativas en las pinturas y esculturas naturalistas.

45. La estupidez es por cierto, un producto de la voluntad.

46. Lo que hace falta es una nueva droga que alivie y consuele a nuestra doliente especie sin hacer a la larga más daño del bien que hace a la corta.

47. La educación superior no garantiza necesariamente una virtud superior o una superior sabiduríapolítica.

48. Los vecinos que uno nunca ve de cerca son los vecinos ideales y perfectos.

49. Existen tres clases de inteligencia: la inteligencia humana, la inteligencia animal y la inteligencia militar.

50. El condicionamiento ante la muerte empieza a los dieciocho meses. Todo crío pasa dos mañanas cada semana en un Hospital de Moribundos. En estos hospitales encuentran los mejores juguetes, y se les obsequia con helado de chocolate los días que hay defunción. Así aprenden a aceptar la muerte como algo completamente corriente.

51. Sólo podéis ser independientes de Dios mientras conservéis la juventud y la prosperidad; la independencia no os mantendrá a salvo hasta el fin.

52. ¿De qué sirven la verdad, la belleza o el conocimiento cuando las bombas de ántrax llueven del cielo?

53. Los mayores triunfos de la propaganda se han logrado, no haciendo algo, sino impidiendo que ese algo se haga.

54. ¿Y si este mundo fuera el infierno de otro planeta?

55. Cuanto más talento tiene un hombre, más grande es su poder de corromper a los demás.

56. Comí civilización, me sentó mal y enfermé.

57. Los espectáculos públicos representan actualmente un papel comparable al que representó en la Edad Media la religión.

58. Dicen que el temor a la muerte y a lo que sigue a la muerte es lo que induce a los hombres a entregarse a la religión cuando envejecen.

59. No cabe civilización alguna sin estabilidad social. Y no hay estabilidad social sin estabilidad individual.

60. La ciencia es peligrosa; hemos de tenerla cuidadosamente encadenada y amordazada.

61. Imaginen la locura que representa permitir que la gente se entregue a juegos complicados que en nada aumentan el consumo.

62. Cuanta más elevada era su posición, más profundo era su resentimiento.

63. No deseamos cambios. Todo cambio constituye una amenaza para la Estabilidad.

64. Esa manía de hacer las cosas en privado, lo que en la práctica se traduce en no hacer nada.

65. -Pero, ¿Por qué está prohibido? -preguntó el Salvaje. El Interventor se encogió de hombros. -Porque es antiguo; ésta es la razón principal. Aquí las cosas antiguas no nos son útiles. – ¿Aunque sean bellas? -Especialmente cuando son bellas. La belleza ejerce una atracción, y nosotros no queremos que la gente se sienta atraída por cosas antiguas. Queremos que les gusten las nuevas.

66. Un hombre puede sonreír y sonreír y ser un villano. Un villano incapaz de remordimientos, traidor, cobarde, inhumano.

67. Nuestra sociedad occidental contemporánea, a pesar de su progreso material, intelectual y político, ayuda cada vez menos a la salud mental y tiende a socavar la seguridad interior, la felicidad, la razón y la capacidad para el amor del individuo; tiende a convertirlo en un autómata que paga su frustración como ser humano con trastornos mentales.

68. El mundo de la religión es diferente del otro mundo de la diversión, pero se parecen entre sí en que manifiestamente no son de este mundo. Los dos son distracciones y, si se vive en ellos demasiado continuamente, uno y otro pueden convertirse, según la frase de Marx, en el opio del pueblo y, por tanto, en una amenaza para la libertad.

69. Uno puede llevar la mitad de su moralidad en el bolsillo, dentro de un frasco. El cristianismo sin lágrimas: esto es el soma.

70. Se decidió abolir el amor a la Naturaleza, al menos entre las castas más bajas; abolir el amor a la Naturaleza, pero no la tendencia a consumir transporte. Porque, desde luego, era esencial, que siguieran deseando ir al campo, aunque lo odiaran. El problema residía en hallar una razón económica más poderosa para consumir transporte que la mera afición a las prímulas y los paisajes. Y lo encontraron.

71. El hábito convierte los placeres suntuosos en necesidades cotidianas.

72. El dolor es un horror que fascina.

73. El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo.

74. Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.

75. El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.

76. Saber es relativamente fácil. Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera, es siempre más duro.

77. Si uno es diferente, se ve condenado a la soledad.

78. Madre, monogamia, romanticismo… La fuente brota muy alta; el chorro surge con furia, espumante. La necesidad tiene una sola salida. Amor mío, hijo mío. No es extraño que aquellos pobres premodernos estuviesen locos y fuesen desdichados y miserables. Su mundo no les permitía tomar las cosas con calma, no les permitía ser juiciosos, virtuosos, felices. Con madres y amantes, con prohibiciones para cuya obediencia no habían sido condicionados, con las tentaciones y los remordimientos solitarios, con todas las enfermedades y el dolor eternamente aislante, no es de extrañar que sintieran intensamente las cosas y sintiéndolas así (y, peor aún, en soledad, en un aislamiento individual sin esperanzas), ¿Cómo podían ser estables?

79. Una mentira con interés puede ser destapada por una verdad aburrida.

80. El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.

Damos por finalizado nuestro listado de frases de Un mundo feliz. ¿Cuál de ellas ha sido tu favorita? ¿Has tenido la oportunidad de leer esta brillante obra? ¿Conoces otras frases de Un mundo feliz que debamos incluir en esta selección? Te esperamos en la sección de comentarios, ¡nos encantará saber de ti! Si este autor ha llamado tu atención, no olvides visitar nuestro artículo de frases de Aldous Huxley. ¡Imperdibles!

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