«Un escritor es intrínsecamente incapaz de decir la verdad; por eso llamamos ficción a lo que escribe.» Así lo expresó uno de los más brillantes hombres de letras del siglo XX. Los libros de William Faulkner nos revelan a un escritor de espíritu nostálgico, que transmite este sentimiento a sus más brillantes obras.

Las frases de William Faulkner nos presentan a un hombre de tendencias modernistas. Su obra siguió la tradición experimental de escritores europeos como James Joyce, Franz Kafka o Virginia Woolf. Innovó en el uso de nuevas técnicas literarias, entre las que destacaron el monólogo interior, los saltos en el tiempo dentro de la narración, o la inclusión de múltiples narradores o puntos de vista.

Los libros de William Faulkner lo consagran como uno de los más importantes referentes de la literatura estadounidense, y en particular, de las letras sureñas. Destacó entre los modernistas de la década de 1930, y sus obras le han sobrevivido por generaciones. En Frases de la Vida descubriremos a continuación los mejores libros de William Faulkner, obras que sirvieron de escuela literaria para las nuevas generaciones de escritores, y que aún hoy mantienen su vigencia. 

5 libros imprescindibles de William Faulkner

1. El Ruido y la Furia (1929)

El cuarto de los libros de William Faulkner, publicado en 1929, es quizás de los más destacados en su obra. Esta magistral novela aborda uno de los temas recurrentes de la literatura de Faulkner: la decadencia familiar. Un texto marcado por la influencia de Ulises, de James Joyce, narra la decadencia y final destrucción de un viejo linaje del sur de los Estados Unidos, la familia Compson. En el texto, Faulkner maneja el monólogo interior de los últimos sobrevivientes de la familia, los hermanos Benjy, Quentin y Jason. También aparece un último apartado, narrado en voz omnisciente, pero que muestra la mirada de un cuarto personaje protagónico, Dilsey, la sirvienta negra que trabaja con la familia desde hace muchos años.

Cada una de las secciones de la novela plantea una especie de testimonio de los miembros de la familia Compson. Faulkner se aventura al manejo de complejísimas voces narrativas, como la de un hijo con problemas mentales de la familia, y la del hermano suicida, quien escribe poco antes de ejecutar su suicido. También se reflejan, a la par de los conflictos familiares, las diferencias entre los valores tradicionales del sur de Norteamérica, con los propios de la sociedad moderna. Esta novela polifónica se ha vuelto un auténtico clásico entre los libros de William Faulkner, y de los más aclamados por la crítica.

2. Mientras agonizo (1930)

Entre los libros de William Faulkner, Mientras agonizo es realmente memorable, tanto por su historia y complejísima construcción del hilo narrativo, como por las condiciones en que fue escrita. El mismo autor señala que la novela estuvo culminada en «seis frenéticas semanas», mientras trabajaba como bombero y vigilante nocturno en la central eléctrica de la Universidad de Missisipi. Tal como ocurre en varias de las novelas de Faulkner, esta historia está ambientada en el condado imaginario de Yoknapatawpha County, en Misisipi.

Publicada en 1930, narra la historia de una familia: Addie Bundren, su marido y sus seis hijos, así como algunos vecinos. El nudo dramático del asunto radica en que, después de la muerte de la mujer, inicia el transporte del féretro para ser enterrado en Jefferson, Misisipi. En ese periplo, van saliendo a la luz oscuros secretos de la familia, como el hecho de que una de las hijas es ilegítima, el viudo ya está en búsqueda de una nueva esposa, y otra de las hijas está embarazada y piensa en abortar. En esta novela se unen lo trágico, lo cómico y lo grotesco, y su autor expresó que buscaba someter a sus personajes a las dos peores catástrofes que pueden sufrir los hombres, el fuego y la inundación. La mayor relevancia a nivel técnico, es que la obra está narrada en presente, por quince personajes distintos, incluida Addie, la difunta.

3. Luz de agosto (1932)

Entre los libros de William Faulkner, el tema de las diferencias raciales de la sociedad norteamericana es recurrente. Luz de agosto, novela publicada en 1932, es muestra de ello. Su protagonista, Joe Christmas, sufre la condena social de ser un «negro blanco», es decir, un blanco con un antepasado de color. La madre de Joe murió en el parto, así que éste fue criado en un orfanato para niños blancos. Al ser testigo de algo que no debería haber visto, es obligado a marcharse, y allí inicia una vida de vagabundo, en la que las más grandes fatalidades se suceden una tras otra.

Se convierte en asesino al matar a una de sus amantes, que intenta inmiscuirlo en la religión. Al ser capturado, su abuelo insta a la multitud a lincharlo. Joe logrará escapar a la ira colectiva, pero no a la tragedia. Esta novela visceral, desaforada y torrencial, retrata los instintos violentos de una sociedad herida en la médula por la discriminación racial, con una maestría narrativa que la convierte en uno de los más destacados libros de William Faulkner.

4. ¡Absalón, Absalón! (1936)

Entre los más conocidos libros de William Faulkner, debe mencionarse esta bestial novela, sobre la que su editor y amigo Bel Cerf diría «Es una historia torturada y una tortura escribirla». Compleja como pocas, narra la historia de un hombre que quiso tener un hijo a fuerza de orgullo. Terminó teniendo demasiados, y justamente sus hijos fueron quienes signaron su destrucción. Su título es una cita bíblica que se refiere a Absalón, uno de los descendientes del rey David, que se rebeló contra su padre.

Cuatro personajes sirven de narradores para contar las desventuras que llevaron al descalabro de la familia Sutpen. Faulkner maneja en el texto a diecisiete personajes, e incorpora incluso un mapa del condado imaginario de Yoknapatawpha, identificando con detalle veintisiete lugares. Expuso la población y extensión del condado, y luego escribió: «William Faulkner, único dueño y propietario». Esta enigmática obra aborda el tema del racismo en los Estados Unidos, el difícil contexto histórico y cultural de la época de la esclavitud, así como las luchas interiores por el conocimiento, y la inexistencia de la objetividad.

5. Una fábula (1954)

Una verdadera obra maestra entre los libros de William Faulkner, llegando incluso a ser galardonada con el Premio Pulitzer, es Una fábula. Esta es una novela lúcida, crítica y despiadada, que se ubica en el universo de la guerra, y que se empeña en mostrar la desolación, el absurdo y la verosimilitud por igual. Una fábula narra la verdadera historia del soldado desconocido que está enterrado en el Arco de Triunfo de París. Se cuenta que el hombre era cabo de un regimiento francés en la Primera Guerra Mundial, y se negaba a atacar a los enemigos, intentando inútilmente aplicar los principios del pacifismo en pleno campo de batalla. Publicada en 1954, la obra relata la crueldad de la guerra, pero también la esperanza de que el hombre, en su grandeza, puede prevalecer.

Breve biografía de William Faulkner

Nacido en New Albany, Misisipi, el 25 de septiembre de 1897, este brillante novelista, poeta, cuentista y guionista, suma entre los grandes logros de su carrera, el hecho de haber sido merecedor del Premio Nobel de Literatura, en el año 1949.

En su infancia, Faulkner fue un niño aventajado, que aprendió a leer incluso antes de entrar a la escuela, pero a medida que fue avanzando en edad, perdió el interés en los estudios, e incluso llegó a repetir varios grados. En cambio, se formaba de manera autodidacta en la historia de Misisipi, y recibía la influencia de su madre, abuela materna y su niñera. Las tres mujeres influyeron de forma determinante en la imaginación artística del futuro escritor. Especialmente su madre y abuela eran ávidas lectoras, y le transmitieron el amor por las letras y los grandes autores.

Muchos de los libros de William Faulkner se sitúan en el ficticio condado de Yoknapatawpha, basado en el condado de Lafayette, en Mississippi, donde vivió la mayor parte de su vida. Las influencias de su historia familiar, con personajes como su abuelo, exitoso empresario y veterano de la Guerra Civil, y también los arraigos con su región, las diferencias entre los estadounidenses blancos y negros, y las características típicas del gentilicio sureño, son temas recurrentes en su obra, que influenció de manera importante las obras de grandes escritores hispanoamericanos de la segunda mitad del siglo XX, entre los que destacan el colombiano Gabriel García Márquez, y el peruano Mario Vargas Llosa.

El escritor, como casi todos los genios de las artes, tuvo largos períodos tormentosos y arrastró por años sus problemas con el alcohol. Sin embargo, siguió escribiendo prácticamente hasta su muerte, que ocurrió el 6 del julio de 1962, a sus 64 años, a causa de un infarto. Sus restos están inhumados en el Oxford Memorial Cementery, en Oxford, en el sepulcro familiar, y su obra sigue viva en el espíritu literario estadounidense.

Este escritor norteamericano es uno de los más grandes autores universales de todos los tiempos. Su obra prevalece por generaciones, pues desarrolló una potencia narrativa que ha servido de escuela a narradores ilustres. Sus temáticas son profundas y movilizadoras: crisis y decadencia familiar, discriminación racial, conflictos humanos. Sus técnicas narrativas constituyeron un ejercicio de libertad e innovación. Múltiples narradores, voces en presente, diversos puntos de vista, entre otras licencias de su creatividad.

Los libros de William Faulkner nos presentan una auténtica voz literaria que de Norteamérica se elevó al mundo entero, añadiendo su nombre a grupo de los grandes de todos los tiempos, esbozando genialidades como la frase «Mi obra tiene que complacerme a mí, y si me complace entonces no tengo necesidad de hablar sobre ella.»

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