Para Octavio Paz, escritor mexicano, el mundo solo se revela cuando se nombra. Las experiencias que lo conforman solo se hacen visibles, reales, a través de la acción misma, del sentir profundo y constante. La poesía de Octavio Paz, llena de lenguaje pulcro y personal, cuenta con la fuerza necesaria para nombrar, hacer existir una realidad que se evapora, que se desdibuja y que, muchas veces, se olvida. Este es el gran objetivo de los mejores poemas de Octavio Paz, recopilados en este artículo de Frases de la Vida, y una de las razones por las cuales el autor fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1990, de la mano, por supuesto, de sus libros.

Poesía sincera, profunda y poderosa: Los mejores poemas de Octavio Paz

poemas de Octavio Paz

1. Niña

El primero de los poemas de Octavio Paz se concentra en las palabras que nacen de un ser inocente, de un ser puro que, en el momento en que hace una mención, tiene el poder de transformarla en objeto, en cosa, en situación. Es ese el poder de la palabra al que tanto se refiere la poesía de Octavio Paz.

A Laura Elena

Nombras el árbol, niña.
Y el árbol crece, lento,
alto deslumbramiento,
hasta volvernos verde la mirada.
Nombras el cielo, niña.
Y las nubes pelean con el viento
y el espacio se vuelve
un transparente campo de batalla.

Nombras el agua, niña.
Y el agua brota, no sé dónde,
brilla en las hojas, habla entre las piedras
y en húmedos vapores nos convierte.

No dices nada, niña.
Y la ola amarilla,
la marea de sol,
en su cresta nos alza,
en los cuatro horizontes nos dispersa
y nos devuelve, intactos,
en el centro del día, a ser nosotros.

2. Las palabras

Continuamos con la intención del poeta. En este caso, las palabras son objetos materiales que pueden cumplir toda clase de funciones y llevar a toda clase de acciones. Son las palabras la fuente de poder y las que hacen que este sea uno de los grandes poemas de Octavio Paz.

Dales la vuelta,
cógelas del rabo (chillen, putas),
azótalas,
dales azúcar en la boca a las rejegas,
ínflalas, globos, pínchalas,
sórbeles sangre y tuétanos,
sécalas,
cápalas,
písalas, gallo galante,
tuérceles el gaznate, cocinero,
desplúmalas,
destrípalas, toro,
buey, arrástralas,
hazlas, poeta,
haz que se traguen todas sus palabras.

3. La poesía

Ahora es momento de hablar de poesía con más poesía, especialmente, con poesía de Octavio Paz. Este integrante de los mejores poemas de Octavio Paz refleja a la poesía como aquella que nutre al poeta, que lo inunda y lo posee. Es aquella capaz de desnudar el alma y el corazón.

[…] Percibo el mundo y te toco,
substancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.

Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.

En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.
Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
substancia de mi alma […]

4. Garabato

Uno de los poemas de Octavio Paz más hermosos y eróticos. Garabato es totalmente sensorial, es un poema capaz de describir al cuerpo desde las sensaciones más placenteras, profundas y reales.

Con un trozo de carbón
con mi gis roto y mi lápiz rojo
dibujar tu nombre
el nombre de tu boca
el signo de tus piernas
en la pared de nadie.

En la puerta prohibida
grabar el nombre de tu cuerpo
hasta que la hoja de mi navaja
sangre
y la piedra grite
y el muro respire como un pecho.

5. Dos cuerpos

Para finalizar esta selección de poemas de Octavio Paz, este poema es el complemento perfecto del anterior. Le habla a la pasión, a la unión de dos cuerpos en diferentes actos, en diferentes estadios. Una unión física y sensorial que lleva a los individuos a convertirse en uno solo, en un universo común.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

Así damos finalización a nuestro artículo de los mejores poemas de Octavio Paz. Pero antes de despedirnos de ti quisiéramos saber cuál de estos es tu preferido o cuál te ha gustado más. Además, si conoces algún otro imprescindible, no dudes en hacérnoslo saber en la sección de comentarios. ¡Te leemos!

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